Por Liliana Padilla

 

El Día Mundial de los Refugiados está dedicado a las personas que han tenido que huir de sus hogares y países para salvar sus vidas. Se celebra cada 20 de junio, día de la firma de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, la cual les brinda protección, defiende sus derechos y establece una serie de obligaciones que los países firmantes (145 hasta la fecha) deben cumplir. Los refugiados huyen por muchos motivos: guerras o amenazas de grupos armados, o simplemente por tener ideas diferentes, ciertas creencias religiosas, preferencias sexuales o identidad de género diversas.

 

En su mensaje con motivo de este día, António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, señaló que se debe agradecer, apoyar e invertir en aquellos países que acogen a personas refugiadas, que a menudo lo hacen en medio de desafíos económicos y de seguridad; y agregó que es fundamental “comprometemos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para ponerle fin a los conflictos que ocasionan estos desplazamientos”.

 

El coronavirus, amenaza en los campos de refugiados

La pandemia provocada por el nuevo coronavirus SARS-CoV2 ha hecho que la situación de las personas migrantes sea aún más difícil, particularmente dadas las condiciones de vida en los campos de refugiados, donde viven muchas personas y no se puede mantener la distancia de seguridad, además de que muchas veces no hay acceso a agua potable ni a medidas higiénicas para protegerse del virus.

 

A pesar de que los refugiados y desplazados son uno de los grupos demográficos más vulnerables al impacto de la pandemia por coronavirus, muchos se han sumado a la primera línea de respuesta al COVID-19. De acuerdo con Guterres: “los refugiados trabajan como enfermeros, doctores, científicos y maestros, además de desempeñar otras funciones esenciales, retribuyendo parte de lo que han recibido de las comunidades que los acogen”. El funcionario urgió a los gobiernos a garantizar que la población en movimiento sea incluida en la respuesta y recuperación de la pandemia.

 

México, un país destino creciente para refugiados

Mark Manly, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México, señaló que este país se está convirtiendo en un país de destino para quienes tienen que huir por motivos de violencia y persecución, por lo que se requiere de una respuesta “muy distinta al fenómeno de migración de tránsito, pues se necesita de una política pública que garantice la protección de las personas refugiadas en el ejercicio de sus derechos”.

 

“México está llamado a jugar un papel doble. Primero, apoyar esfuerzos multilaterales para prevenir y resolver conflictos armados, (y) empujar a los Estados a respetar los derechos humanos de las personas que viven en sus territorios”, agregó Manly.

 

De acuerdo con ACNUR:

  • En 2019, 5 millones de personas tuvieron que huir para sobrevivir. Es el número más alto de personas desplazadas registrado hasta la fecha, casi el doble que hace una década.
  • De ellos, 26 millones son personas refugiadas.
  • Más de la mitad de los refugiados del mundo son niños.
  • Venezuela es hoy el segundo país del mundo con más personas fuera de sus fronteras: 5 millones, solo detrás de los 6.6 millones de Siria, país en estado de guerra civil desde 2011.
  • En México se contabilizaron 28 mil 533 refugiados y 70 mil 400 solicitantes de tal condición, un crecimiento de 138% respecto a 2018. El 43% de ellos procedían de Honduras, 13% de El Salvador, 12% de Cuba y 11% de Venezuela.
  • El número de refugiados en suelo mexicano es relativamente bajo en comparación con otras naciones: 6 por cada 1,000 habitantes, contra 42 de Turquía, 66 de Jordania o 133 de Líbano.

 

Con información de: Naciones Unidas, La Vanguardia, RTVE y La Jornada.