La Onceava Jornada Mundial por el Trabajo Decente se enfocó en esta ocasión en el sector de los cuidados, fundamental para lograr la igualdad de género en el trabajo y en la sociedad

La principal demanda democrática del mundo de hoy es el trabajo decente. Este concepto fue lanzado en 1999 por el Director General de la OIT y se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana,en el que sus derechos son protegidos donde cuentan con una remuneración adecuada y con protección social. El trabajo decente facilita el progreso social y económico, y refuerza los vínculos en las familias y comunidades.

En la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, Joaquín Nieto, director de la Oficina de la OIT para España, aseguró que la mejor manera de hacer frente a un panorama económico internacional que se vislumbra “sombrío”, es a través del fortalecimiento del trabajo decente y de la economía social. “La gente se gana la vida trabajando y su trabajo tiene que ser decente: con derechos, sin discriminación, en condiciones de salud y seguridad, con una remuneración que permita vivir dignamente y con protección social», añadió.

Sin embargo, con base en los datos, todavía queda mucho camino por recorrer para lograr el octavo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de ONU, relativo al crecimiento económico inclusivo y al trabajo decente para todos:

  • 52 millones de niños trabajan
  • 15 millones de personas trabajan en condiciones cercanas a la esclavitud
  • 2 mil millones de personas en la economía informal (60% de trabajadores)
  • 300 millones de trabajadores viven con menos de USD$1.9 al día (debajo del umbral de pobreza extrema
  • 800 millones viven con menos de 3 dólares diarios (pobreza moderada)

Este 2019, la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que organiza la Confederación Sindical Internacional (CSI) desde el año 2008, hizo un llamado a invertir en el sector de los cuidados a fin de promover la igualdad de género en el trabajo y en la sociedad en general. Impulsar la economía del cuidado mejoraría los salarios y las condiciones laborales de sus trabajadoras y trabajadores y proporcionaría un impulso económico vital en un momento en que el estancamiento de la economía mundial afecta en gran medida a las familias.

Las ocupaciones en el sector del cuidado continúan siendo en gran medida infravaloradas, y se caracterizan por bajos salarios y malas condiciones de trabajo, además de que es un sector en el que trabajan mayoritariamente mujeres. Además de las labores de cuidado remuneradas, las mujeres realizan tres cuartas partes de las actividades de atención no remuneradas, las cuales equivalen al 13% del PIB mundial, o 10,000 millones dólares al año. En los países industrializados, una inversión del 2% del PIB en el sector de cuidados aumentaría el empleo total entre 2.4% y 6.1%, mientras que en laseconomías emergentes, invertir el 2% del PIB en el sector asistencial podría crear más de 42 millones de empleos.

 

 

Con información de: 20 Minutos, El Periódicoy IAM.