Por Liliana Padilla

 

La pandemia por coronavirus ha transformado el escenario global y, mientras no haya una vacuna efectiva, la vida cotidiana de las personas en esta “nueva normalidad” será muy diferente de lo que había sido hasta ahora. El continente americano se encuentra actualmente en el foco rojo de la pandemia: Estados Unidos concentra el mayor número de contagios y decesos a nivel mundial (2.6 millones y 128,819, respectivamente) seguido de Brasil (1.37 millones y 58,385 muertes).

 

De acuerdo con Cristian Morales, representante en México de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este país no alcanza todavía el máximo apogeo de la epidemia; mientras que Jean-Marc Gabastou, asesor internacional de la OMS, ha recomendado elevar la aplicación de pruebas para el periodo de desconfinamiento.

 

El plan de reapertura gradual hacia la nueva normalidad en México se ha establecido con base en un semáforo de cuatro colores: rojo, naranja amarillo y verde, que determina el nivel de riesgo con base en la disponibilidad hospitalaria y establece actividades de acuerdo con cada color. La Secretaría de Salud federal definirá para cada estado el color en el que se encuentra con información actualizada cada semana.

 

La Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes el paso al semáforo naranja en la capital, al disminuir la ocupación hospitalaria del 65% al 60% en la última semana. Con ello, se reanudarán en los próximos días el comercio al menudeo, hoteles y restaurantes en espacios al aire libre, tianguis y mercados, peluquerías y salones de belleza, todos con un aforo del 30%; mientras que la próxima semana reabrirán tiendas departamentales y centros comerciales.

 

Aú así, e esta etapa es fundamental que se respeten al pie de la letra las recomendaciones para evitar un rebrote de contagios pues, como ya ha mencionado Hugo López-Gatell, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, la llegada del invierno representará un reto importante, al conjuntarse la epidemia de Covid-19 con la temporada de influenza. Se estima que esta primera ola de la epidemia en México se extienda hasta octubre, pero la pandemia podría extenderse varios años, con dos o hasta tres olas en todo el mundo, por lo que las medidas de esta “nueva normalidad” probablemente nos acompañen por un periodo indefinido.

 

En lo referente a EUA, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, advirtió que la situación es muy grave y la ventana para controlar la pandemia se está cerrando. Su mensaje difiere con el del vicepresidente Mike Pence, quien declaró el pasado viernes que se había “aplanado la curva”, pintando un escenario lejano de la realidad, pues ese mismo día se reportó el mayor número de casos nuevos en un solo día en dicho país (40,173 contagios). El gobierno de Trump atribuye el aumento de casos a que se están realizando más pruebas, pero Tom Frieden, exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU aseguró que “como médico, científico y epidemiólogo, puedo decir con 100% de certeza que en la mayoría de los estados donde se está viendo un aumento, es un aumento real”.

 

Finalmente Europa –que hace un par de meses era el epicentro de la pandemia, registrando hasta la fecha poco más de 2.4 millones de casos y 190,992 muertes– se encuentra ahora en una fase muy diferente que la de América: la mayoría de las actividades se han retomado con medidas como uso de tapabocas y careta, distanciamiento entre alumnos o sanitización frecuente de áreas comunes; las fronteras entre naciones europeas se han reabierto; y se prevé el ingreso de viajeros desde países considerados “seguros” a partir de este miércoles 1 de julio.

 

Con información de: Infosalus, La Vanguardia, CNN, Infobae, La Jornada y El Universal.