Por Inés Saiz

Con el fin de hacer conciencia sobre la protección y conservación de estas especies, este jueves se conmemoró el Día Mundial Contra la Caza de Ballenas y los Delfines, declarado en 1968.

De acuerdo con Greenpeace, en el último siglo han muerto alrededor de tres millones de ballenas. En el siglo XX, tanto las ballenas como los delfines estuvieron a punto de desaparecer debido, sobre todo, a la industria ballenera que consume su grasa convirtiéndola, por ejemplo, en aceite, y su carne para consumo humano.

Hoy en día, varios países tienen prohibida la caza de ballenas y delfines, sin embargo, hay otros que continúan permitiéndolo por supuestos fines científicos. Algunos de estos son Japón, Islandia y Noruega, los cuales continúan capturando estos animales para estudiarlos o venderlos a delfinarios, como se hace durante la “Caza anual de delfines en Taiji” en Japón.

Igualmente organizaciones como Greenpeace y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en Inglés) están tomando medidas para frenar la caza de ballenas y delfines. Se han creado “santuarios marinos”, territorios en donde estas especies son protegidas. Sin embargo, debido a la migración temporal de los animales, a veces no se encuentran dentro de dichos espacios y es imposible defenderlos legalmente. WWF se ha encargado de publicar datos escalofriantes de la caza marina en su página web como el siguiente: solo quedan 55 individuos de la especie de delfines Maui.

Hoy se debe reconocer la labor que hacen estas instituciones para proteger a las ballenas y delfines y frenar la industria donde son vendidos. Igualmente, es indispensable informar a la población para que cada quien pueda aportar algo dentro de esta lucha que todavía tiene un largo camino por recorrer.

Con información de: RTVE, Alcanzando el Conocimiento