Por: Liliana Padilla

De acuerdo con un informe reciente de Naciones Unidas, el turismo es el tercer sector de exportación más importante de la economía mundial. Tan solo en 2019, representó 7% del comercio global y proporcionó 1 de cada 10 empleos directos en todo el mundo.

Sin embargo, el sector turístico ha sido también uno de los sectores más afectados por el COVID-19. Con el cierre de las fronteras, los hoteles y una disminución drástica de los viajes aéreos, las llegadas de turistas internacionales disminuyeron en un 56% y se perdieron 320 mil millones de dólares en exportaciones de turismo en los primeros cinco meses de 2020, más del triple de la pérdida durante la crisis económica mundial de 2009.

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (OMT), entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos están actualmente en riesgo; mientras que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) prevé una pérdida de entre 1.5% al 2.8% del PIB mundial.

La crisis turística no solo supone una amenaza para la economía de las personas, en particular la de mujeres y jóvenes, sino también para la conservación de la vida silvestre y la protección del patrimonio cultural, ya que la caída de los ingresos del turismo reduce los financiamientos para la conservación de la biodiversidad y podría aumentar los casos de caza furtiva y saqueo; mientras que el cierre de los sitios del patrimonio mundial pone en riesgo su conservación.

Sin embargo, la pandemia de COVID-19 representa también una oportunidad para reconstruir un sector turístico que contribuya a los objetivos de desarrollo sostenible, reduciendo su impacto en los destinos visitados y ayudando a construir comunidades y empresas más resilientes mediante la innovación, la digitalización, la sostenibilidad y las alianzas.

 

De acuerdo con Naciones Unidas, la transformación del turismo necesita enfocarse en 5 áreas prioritarias:

  1. Gestionar la crisis y mitigar los impactos socioeconómicos en los medios de vida, en particular en el empleo y la seguridad económica de las mujeres.
  2. Impulsar la competitividad y construir la resiliencia.
  3. Avanzar en la innovación y la digitalización del ecosistema turístico.
  4. Fomentar la sostenibilidad y el crecimiento ecológico inclusivo.
  5. Coordinación y asociaciones para transformar el turismo y lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

 

Fuente: Naciones Unidas y Organización Mundial del Turismo.