Para reducir la desigualdad y lograr un desarrollo sostenible es fundamental la enseñanza de calidad. Sin embargo, esta no es posible sin maestros. De acuerdo con cifras de Unesco, se requieren cerca de 69 millones de profesores para lograr la cuarta meta 4 de los ODS de Naciones Unidas de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para el año 2030. De esos 69 millones,  48.6 deberán ser nuevos profesores.

En el Día Mundial de los Docentes, celebrado anualmente el 5 de octubre, la UNESCO, la OIT, el UNICEF, el PNUD  y la Internacional de la Educación advirtieron que “sin una nueva generación de docentes motivados, millones de estudiantes se verán privados de su derecho a una educación de calidad”.

Por ello, a un mes de haberse lanzado la iniciativa de Naciones Unidas “Futuros de la Educación” para un replanteamiento global de la educación, Audrey Azoulay, Directora General de UNESCO, hizo un llamado a los gobiernos del mundo a generar acciones que motiven a las nuevas generacionesa convertirse en maestros y permanecer en el campo de la enseñanza.“Con maestros mal pagados y poco valorados, es un desafío atraer y retener a los jóvenes talentosos. Las tasas de deserción aumentan rápidamente en todo el mundo debido a las condiciones precarias del empleo y las escasas oportunidades de desarrollo profesional”, señaló.

De acuerdo con UNESCO, un gran número de maestros se retirará en la próxima década y no hay suficientes candidatos jóvenes para remplazarlos, además de existir un alto nivel deserción.Por citar un ejemplo, de 50 mil maestros de primaria y secundaria en Estados Unidos entrevistados para un estudio en 2014, más del 41% había abandonado la docencia en los cinco primeros años de ejercerla.

En México existen numerosos retos por vencer para cumplir con esta meta, pues a pesar de los avances en años recientes, nuestro país sigue presentando un rezago en su sistema educativo, particularmente en el aprendizaje de ciencias, lectura y matemáticas, lo que ha dado como resultado una de las evaluaciones más bajas entre los países de la OCDE. Algunos aspectos fundamentales por mejorar son las instalaciones de las escuelas y el acceso a los servicios básicos; lograr una cobertura universal e inclusiva para las comunidades rurales y personas hablantes de lengua indígena o con algún tipo de discapacidad; y por supuesto, garantizar una capacitación insuficiente de los maestros.

Con base en el estudio Diagnóstico del Derecho a la Educación 2018 de CONEVAL, una de las principales razones que explicaría la baja competitividad de la educación básica en México tendría que ver con la insuficiencia de personal docente en las aulas. Mientras que en los países miembros de la OCDE se cuenta con un docente por cada 13 alumnos en el nivel preescolar, 15 a nivel primaria y 13 a nivel secundaria, en México la razón es de 25, 27 y 34 alumnos por docente respectivamente, un número significativamente menor. Por ello, el estudio concluye que el personal docente actual es insuficiente, ya que en las escuelas urbanas se presentan grupos sobrepoblados de alumnos, mientras que en las escuelas rurales, si bien el número de alumnos por docente es menor, existe una alta prevalencia de escuelas multigrado, las cuales enfrentan al profesor al reto de coordinar actividades para grados y niveles diversos, reduciendo el tiempo dedicado a cada alumno.

 

Con información de Unesco, ONU, CONEVALVirtual Educa.