Por Inés Saiz

A partir de ahora todos los niños gozarán de protección jurídica frente a las peores formas de trabajo infantil, aseguró el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, luego de que la Convención sobre las peores formas de trabajo infantil recibió fue ratificada de manera universal el pasado 4 de agosto.

Este ratificación universal, además, pone de manifiesto un compromiso global de erradicar “la esclavitud, la explotación sexual y la utilización de niños en conflictos armados u otros trabajos ilícitos o peligrosos…” y establece la prohibición y erradicación del trabajo forzoso, la trata de niños, la prostitución y la pornografía.

Se estima que hay 152 millones de niños que realizan trabajo infantil, 73 millones de los cuales llevan a cabo trabajos peligrosos. Igualmente, el 70% de todo trabajo infantil tiene lugar en el sector agrícola y pertenece principalmente a situaciones de pobreza en donde sus padres tienen dificultad en encontrar un trabajo decente.

La erradicación del trabajo infantil ha sido el objetivo principal de la Organización Internacional del Trabajo desde 1919 ya que la protección de niños constituye el punto de partida para llevar a cabo una labor eficaz en materia de legislación social.

De 2000 a 2016 a incidencia del trabajo infantil disminuyó casi un 40% a raíz de la ratificación de convenios sobre el tema y la adaptación de legislaciones y políticas. Sin embargo, la OIT ha alertado del riesgo que se produzca un retroceso dentro de esto debido a las situaciones provocadas por COVID-19.

Por esta razón, se debe trabajar por no perder veinte años de labor protegiendo a los niños que viven en situaciones vulnerables. Necesitan de nuestro esfuerzo por cambiar su situación de vida y protegerlos de cualquier forma de trabajo forzado.