Por Liliana Padilla

 

Luego de numerosas negociaciones, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas votó por unanimidad una resolución para exigir “un cese general e inmediato de las hostilidades en todas las situaciones” en conflicto y una pausa humanitaria de al menos 90 días para facilitar la asistencia internacional en el contexto de la pandemia por COVID-19, que ha afectado a cerca de once millones de personas y ocasionado más de medio millón de muertes en todo el mundo.

 

De acuerdo con el documento, redactado por Francia y Túnez y considerado por el embajador tunecino ante la ONU, Kais Kabtani un logro histórico para ambos países, la pandemia de coronavirus «pone en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales«, y podría revertir los avances en el desarrollo de países que salen de un conflicto.

 

Este cese no aplicaría a las operaciones militares contra los grupos extremistas ISIL, Al Qaeda, Frente Al Nusra y otras organizaciones designadas como terroristas por el Consejo; además de que la resolución no menciona a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fuera motivo de controversia entre China y Estados Unidos durante las negociaciones, en particular dado que este último anunció en abril su retirada de la agencia de salud.

 

Esta resolución es la primera toma de posición real del Consejo de Seguridad desde el año 1945 y, de acuerdo con Christoph Heusgen, representante permanente de Alemania ante la ONU, es “una señal muy fuerte de unidad del Consejo y una señal de esperanza que enviamos al mundo”.

 

En junio pasado, México fue elegido con 187 de 192 votos como uno de los cuatro integrantes no permanentes de dicho Consejo para el periodo 2021-2022 junto con India (184 votos), Noruega (130 votos) e Irlanda (128 votos).

 

Con información de: Naciones Unidas y La Jornada.