El presidente Andrés Manuel López Obrador firmó el jueves 5 de diciembre el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y lo envió al Senado para su ratificación. Con este acto, el Gobierno de México finalmente ratifica el compromiso establecido con uno de los sectores más invisibilizados de la población: el de las trabajadoras y trabajadores del hogar.

El convenio busca otorgar plenos derechos laborales a las y los trabajadores del Hogar, y su ratificación ocurre luego de que hace un año de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declarara como discriminatorio excluir al trabajo doméstico de la seguridad social del Estado. Tras el fallo, en marzo pasado se lanzó un programa piloto que, a noviembre de este año, cuenta ya con 11,947 personas afiliadas, de acuerdo con cifras del IMSS.

Marcelina Bautista, presidenta del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (Caceh), agradeció el compromiso del gobierno federal por dignificar el trabajo del hogar y consideró que el fallo de la Corte ha beneficiado a miles de mujeres y hombres que hoy tienen acceso a seguridad social, medicinas y a una pensión, si bien aún falta trabajar para que los derechos de ese sector sean reconocidos plenamente.

En ese sentido, la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México y Cuba celebró el compromiso del Gobierno mexicano para avanzar en este tema e invitó al Senado de la República a la pronta ratificación del convenio, el cual a la fecha solo ha sido ratificado por 39 naciones en el mundo.

El convenio 189 de la OIT establece para el trabajo del hogar la obligatoriedad de los derechos sociales del Estado, la prohibición del trabajo infantil, salario y condiciones de trabajo dignas, goce de derechos sindicales y de asociación, entre otros. Se considera uno de los referentes en materia de equidad de género, ya que estas labores son realizadas en su gran mayoría por mujeres y niñas.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, el 90% de las personas empleadas en el trabajo del hogar en México son mujeres y se encuentran en los deciles de menores ingresos de la población. Esta iniciativa representa por ende un avance en la disminución de la brecha salarial entre hombres y mujeres (en promedio, un hombre gana 34% más que una mujer por el mismo trabajo); así como una transformación paulatina de nuestro país.

El reto será establecer las condiciones para que las 2.4 millones de personas trabajadoras del hogar cuenten con derechos sociales en un futuro próximo, si bien la cooperación de la sociedad en su conjunto será necesaria para lograr esta ambiciosa meta.

Con información de: La Silla Rota, El Universal, Alto Nivel y OIT.