Más de tres millones de personas que se desempeñan en la economía informal y que carecen de seguridad social y acceso a los servicios médicos enfrentan cada día el reto de ganarse el sustento. Ahora, además de los riesgos diarios de sus labores, deben lidiar con la amenaza de contagiarse o de contagiar a otros. Para lograr su supervivencia necesitan de apoyos concretos del gobierno capitalino.

De esto habla Tania Espinosa, Coordinadora en la Ciudad de México de Wiego (Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando, por sus siglas en inglés).