Por: Liliana Padilla

Los docentes desempeñan un papel fundamental en el logro de una educación inclusiva y de calidad para todos. Este 2020, la pandemia de Covid-19 aumentó los desafíos ya numerosos a los que se enfrentan los profesores en todo el mundo y también demostró la manera en que ellos contribuyen a garantizar la continuidad del aprendizaje y a apoyar la salud mental y el bienestar de sus alumnos.

Como consecuencia de la crisis vinculada al Covid-19, cerca de 1,600 millones de alumnos, más del 90% de la población escolar matriculada en el mundo, se han visto afectados por el cierre de las escuelas. Pero esta crisis también ha afectado a más de 63 millones de docentes, al poner de manifiesto las persistentes deficiencias de los sistemas educativos.

En una declaración conjunta, Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Henrietta H. Fore, Directora Ejecutiva del UNICEF, y David Edwards, Secretario General de la Internacional de la Educación, celebraron la gran capacidad de liderazgo e innovación de los docentes “para asegurar que #ElAprendizajeNuncaSeDetenga y velar por que ningún alumno se quede atrás”. Además de su papel en crear nuevos entornos de aprendizaje y prestar asesoramiento acerca de los planes de reapertura de las escuelas.

De no adoptarse medidas urgentes e incrementarse las inversiones, la crisis del aprendizaje  podría  convertirse  en  una  catástrofe  educativa. Incluso antes de la  pandemia de COVID-19, ya existía una escasez de maestros calificados y capacitados, y se estimaba que se necesitaban 69 millones de nuevos maestros para lograr el objetivo de enseñanza primaria y secundaria universal para el año 2030.

En este sentido, la UNESCO ha hecho exhortado a los gobiernos y  otros actores clave a:

  • proteger los empleos y los salarios de los decentes;
  • priorizar la salud, la seguridad y el bienestar tanto de docentes como de alumnos;
  • involucrar a los docentes en la elaboración de las respuestas educativas al Covid-19;
  • garantizar apoyo y formación profesional adecuados;
  • garantizar infraestructura y conectividad digital en todo su territorio, incluidas las zonas rurales y remotas;
  • hacer de la equidad el centro de las respuestas educativas; e
  • incluir a los docentes en las intervenciones de ayuda.

 

Fuente: UNESCO.

#ODS4 #EducacióndeCalidad #DíadelosDocentes