Por Inés Saiz

 

Todos saben lo rico que es el chocolate como manjar culinario, pero no todos conocen su importancia ancestral y lo que conlleva su producción. En este Día Mundial del Cacao, fecha establecida por la Organización Internacional de Productores de Cacao y por la Academia Francesa de Maestros Chocolateros y Confiteros, presentamos algunos datos clave.

 

El cacao es una fruta de origen tropical que proviene del árbol del cacao, su nombre científico es Theobroma Cacao. Se cree que unos antiguos pobladores americanos lo descubrieron y transportaron hasta América Central y México. Incluso, algunas culturas precolombinas lo utilizaban como moneda, otorgándole un gran valor.

 

Generalmente, hay dos cosechas de cacao al año. El proceso que ocurre para convertirlo en lo que se conoce como chocolate es el siguiente: cosechafermentaciónsecadotorrefaccióndescascarillado y desgrasado. Durante este proceso, pasa de su estado maduro hasta la extracción de la grasa, lo cual se usa para crear chocolate.

 

La composición del cacao (desgrasado) es la siguiente: 35% fibra, 23% proteínas, 14% hidratos de carbono, 22% otros, 6% minerales. Su ingesta ofrece numerosos beneficios para la salud, al ser una importante fuente de antioxidantes, reducir el nivel de colesterol o regular el rendimiento de la capacidad intelectual. También puede utilizarse para tratar heridas y quemaduras.

 

En la actualidad, los principales productores de cacao a nivel mundial son Ghana y Costa de Marfil: cerca del 66% de todos los granos provienen de esos dos países africanos. Otros importantes países productores de cacao son Indonesia, Ecuador y Nigeria.

 

A pesar de lo preciado de los granos de cacao para su consumo en diversos sectores, la mayoría de los agricultores reciben muy poco dinero por sus cosechas, y la mayoría vive en situación de pobreza. Es fundamental proteger los derechos de estos trabajadores, así como garantizar la sustentabilidad de sus cosechas y un pago justo por su producto. En este sentido, Ghana y Costa de Marfil encabezan una lucha por fijar un precio mínimo de 2.600 dólares por tonelada en el mercado mundial.

 

Con información de: Deutsche Welle.