Por Liliana Padilla

 

El Secretario General de las Naciones Unidas subrayó durante la inauguración de la Asamblea Mundial de la Salud este 18 de mayo, la necesidad de un esfuerzo global común para hacer frente a la pandemia de coronavirus, que ha provocado la muerte de más de 300 mil personas en gran medida por la falta de una estrategia conjunta y la incapacidad de aprender lecciones de epidemias pasadas.

 

El COVID-19 se ha extendido por todo el mundo y ahora se intensifica en el Sur Global, donde su impacto puede ser aún más devastador.

 

“Ahora es el momento de la unidad, de que la comunidad internacional trabaje en solidaridad para detener este virus y sus devastadoras consecuencias. O superamos esta pandemia juntos, o fallamos”, señaló Antonio Guterres.

 

Tedros Adhanom Gebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguró que todos tienen lecciones que aprender de la pandemia. Recordó cómo epidemias pasadas (H1N1, SARS o Ébola) hicieron evidentes las deficiencias de los sistemas de salud mundiales, y aseguró que “Estamos aprendiendo por las malas que la salud no es un lujo, es una necesidad. […] la salud no es un costo, es una inversión. La salud es un camino hacia la seguridad, la prosperidad y la paz”.

 

En lo referente al levantamiento de las medidas de confinamiento, el líder de la Organización Mundial de la Salud aseguró que se debe realizar de manera responsable, ya que “los países que se mueven demasiado rápido, sin establecer la arquitectura de salud pública para detectar y suprimir la transmisión, corren un riesgo real de perjudicar su propia recuperación”.

 

Los estudios de análisis de sangre realizados a la fecha han concluido que, incluso en las regiones más afectadas, la proporción de la población que ha creado anticuerpos para el SARS-COV-2 no es mayor al 20%, y en la mayoría de los lugares, es menos del 10%, lo que significa que la mayoría de la población mundial sigue siendo susceptible al virus.

 

 

Con información de: Naciones Unidas, Telesur TV y Vanguardia