Por: Liliana Padilla

 

El día de ayer, representantes de las personas trabajadoras en el sector informal, junto con la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, Nasheli Ramírez, y Tania Espinosa, representante de la organización WIEGO en la Ciudad de México, hicieron un llamado al Gobierno de la Ciudad de México apoyar a este sector, ya que sus ingresos se redujeron drásticamente como consecuencia del confinamiento por la pandemia de COVID-19 y no han logrado recuperarlos del todo.

Durante la presentación del estudio “La crisis de la COVID-19 y la economía informal”, elaborado por la organización Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (WIEGO, por sus siglas en inglés), Tania Espinosa destacó que el 91% de las personas en trabajo informal entrevistadas vieron caer sus ingresos y que, incluso, un 15% llegó a no tener ingreso alguno.

“Una cuarta parte de los encuestados reportó haber pasado hambre. Esta es la magnitud del problema que aborda el estudio y así debemos dimensionarlo”, expresó por su parte Nasheli Ramírez.

Arturo Granados, líder de la Unión de Comerciantes y Tianguistas No Asalariados en la CDMX, A.C., advirtió que “somos el principal canal de abasto de la ciudad y no fuimos atendidos ni reconocidos bajo este concepto. Somos más de 2 millones de familias en la CDMX que trabajamos en este rubro y producimos más del 22% del PIB de esta ciudad”.

“Nos sentimos agraviados, desprotegidos. Ojalá el Congreso mire hacia los más agraviados que tanto necesitamos estas ayudas más en estos meses, a más de un año de pandemia”, manifestó Víctor Miguel Pérez Serrano, titular de la Unión de Aseadores de Calzado de la CDMX.

El estudio consistió en 163 encuestas y entrevistas a Trabajadoras del Hogar, Comerciantes en Tianguis, personas Voluntarias de Limpia, Aseadores de Calzado. Fue realizado en otras 11 ciudades del mundo además de la CDMX.

 

¿Qué hace falta?

Con base en los datos de la investigación, para hacer frente a esta grave crisis es necesario:

–       Contar con un Ingreso Mínimo Vital que cubra necesidades básicas, como alimentación, para las personas cuya seguridad alimentaria se ve amenazada en una crisis como la actual;

–       Que el gobierno otorgue ayuda económica inmediata a las personas trabajadoras en empleo informal de una manera simple y accesible, además de extender el seguro de desempleo;

–       Facilitar pagos diferidos de servicios y otorgar préstamos con mínimos o nulos intereses para recuperar bienes perdidos durante la crisis;

–       Crear un registro de personas en empleo informal con la participación de organizaciones de la sociedad civil;

–       Poner fin a todo tipo de discriminación contra este sector, así como simplificar trámites para el trabajo;

–       Mejorar la salud en el trabajo y otorgar equipos de protección para COVID-19;

–       Proporcionar acceso regulado al espacio público;

–       Avanzar en la legislación pendiente en el Congreso de la CDMX sobre personas no asalariadas para brindarles acceso a la protección social.

Con información de WIEGO.

Para consultar el estudio completo, da click aquí.