Por Liliana Padilla

 

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas. Sin embargo, abejas y otros polinizadores, como mariposas, murciélagos y colibríes, están cada vez más amenazados por la actividad humana.

 

Con el objetivo de crear conciencia acerca de la importancia de los polinizadores para la seguridad alimentaria, sobre las amenazas que enfrentan y fortalecer las medidas destinadas a su protección, la ONU designó el 20 de mayo como Día Mundial de la Abeja.

 

La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto innegable en el sector de la apicultura que afecta la producción, el mercado y, en consecuencia, los medios de vida de los apicultores. Por ello, este año la conmemoración se centra en la producción de abejas y buenas prácticas adoptadas por los apicultores para apoyar sus medios de vida y ofrecer productos de buena calidad.

 

 

Con información de: Naciones Unidas, FAO, Yucatan Times y Milenio.