Por Inés Saiz

 

Desde 2005, el Día Mundial del Donante de Sangre, celebrado cada 14 de junio, agradece a todas y todos los donantes por su contribución y subraya la importancia de disponer de sangre segura para tratamientos médicos y procesos quirúrgicos; además de alertar a gobiernos, autoridades sanitarias y servicios nacionales de transfusión de sangre sobre la necesidad de proporcionar los recursos adecuados para procesos de donación limpios y sanos.

 

Este año, la temática del Día Mundial del Donante de Sangre es: “La sangre segura salva vidas”, con el objetivo de concientizar a las personas sobre la donación de sangre como acto de solidaridad y lo cruciales que son los productos sanguíneos seguros dentro de los sistemas de salud.

 

Las donaciones permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades potencialmente mortales y tratar a heridos de accidentes, desastres naturales o zonas de conflictos armados. Sin embargo, existe una desigualdad entre países desarrollados y países de ingresos bajos y medios en el acceso a tratamientos médicos: éstos últimos no cuentan con suficientes donaciones de sangre por falta de equipo médico y de donantes.

 

A nivel mundial, el 42% de las donaciones de sangre se hacen en los países desarrollados, en donde vive únicamente el 16% de la población mundial.

 

Al momento de donar sangre, debemos siempre recordar que:

  • Una donación de sangre puede salvar hasta tres vidas
  • La sangre es una medicina esencial que no puede ser reemplazada
  • Es crucial asegurar el mantenimiento de las reservas sanguíneas
  • La donación de sangre es segura

 

 

Fuentes: Organización Mundial de la Salud y Cruz Roja Española