Por Inés Saiz

 

La violencia sexual en el contexto de conflictos armados se presenta de muchas formas: prostitución, embarazos o esterilizaciones forzados o actos de violencia sexual hacia mujeres, niñas, niños y hombres. Debido al estigma cultural en diversos países, es difícil conocer el número real de violaciones sexuales. Se estima que por cada caso denunciado, pueden existir entre 10 y 20 que quedan sin documentar.

 

Cortesía: Mike Von / Unsplash

Cortesía: Mike Von / Unsplash

En 2008, Naciones Unidas estableció el 19 de junio como el Día Internacional Para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos para apoyar a las víctimas de violencia sexual, tomar medidas para prevenir y sancionar el acto y reconocer el esfuerzo de quienes dedican su vida a lograr este cambio.

 

En el contexto de la pandemia de COVID-19, la lucha contra la violencia sexual se ve afectada drásticamente. Los proveedores de servicios de salud y los equipos de respuesta de emergencia suelen ser el primer punto de contacto para las víctimas; sin embargo, en este contexto, ellas pueden estar menos dispuestas a buscar ayuda, sobre todo en los servicios sanitarios, pues temen contraer el COVID-19 y transmitirlo a sus familias.

 

Las restricciones de confinamiento hogareño igualmente aumentan la violencia de género doméstica. Las mujeres y niñas que ya vivían en situación de abuso ahora se ven aún más restringidas y en un contexto de mayor control por parte de sus violentadores.

 

El 23 de marzo pasado, António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, había hecho un llamado a cesar el fuego por el COVID-19. En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, hizo u nuevo pronunciamiento señalando que: “a medida que la pandemia de COVID-19 causa estragos en las regiones del mundo afectadas por conflictos armados, quienes sobreviven a esa violencia se enfrentan a retos aún mayores”; demás de felicitar al personal de primera línea que apoya a los afectados a pesar de los cierres y las cuarentenas.

 

Con información de: Naciones Unidas y CNDH México.