Por Liliana Padilla

António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, pidió a los gobiernos reabrir las escuelas en cuanto se haya controlado la transmisión local de Covid-19 para evitar una “catástrofe generacional que podría desperdiciar un potencial humano incalculable, minar décadas de progreso y exacerbar las desigualdades”, en particular en el acceso a la educación de niñas y mujeres.

Esto, durante la presentación de un informe que analiza el impacto del cierre de escuelas debido a la pandemia, según el cual ésta ha afectado a cerca de 1,600 millones de estudiantes, de los cuales cerca de 24 millones se encontrarían en riesgo de abandonar las clases de manera permanente.

El secretario general consideró que es esencial encontrar un equilibrio entre los riesgos para la salud y los riesgos para la educación y aseguró que “las decisiones que los gobiernos tomen ahora tendrán un efecto duradero en cientos de millones de jóvenes, así como en las perspectivas de desarrollo de los países”.

En lo que respecta a México, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que al menos 2.5 millones de estudiantes dejaron las aulas de clases tras la suspensión del ciclo escolar por la contingencia sanitaria. Se estima que el 10% de estos estudiantes abandonarán definitivamente la escuela.

De acuerdo con Luciano Concheiro Bórquez, subsecretario de Educación Superior, México no cuenta con las condiciones para que los alumnos puedan regresar a las escuelas en el contexto actual: 2.2% de las escuelas públicas del país no dispone de ningún suministro de agua y solo 53% cuenta con abastecimiento de la red pública; solo el 66.4% de las escuelas tiene servicios sanitarios; 66.1% energía eléctrica y 22.7% acceso a internet (Coneval 2018). Por ello, se apostará por las nuevas tecnologías y el uso de los medios de comunicación para retransmitir las clases a partir de este 24 de agosto, mediante un convenio con las mayores televisoras del país (Televisa, Azteca, Grupo Multimedios y Grupo Imagen).

Sin embargo, la contingencia sanitaria podría profundizar el atraso educativo en las zonas más pobres del país. De acuerdo con cifras del INEGI, más de 16 millones de hogares no tienen acceso a internet, lo que impediría a millones de estudiantes acceder a contenidos educativos en línea.

Recomendaciones de Naciones Unidas para garantizar el acceso a la educación:
• Reapertura de escuelas en cuanto se haya controlado la transmisión local de Covid-19, consultando a todos los actores implicados;
• Dar prioridad a la educación en las decisiones presupuestales. Incrementar las partidas para la educación y poner a la educación en el centro de los esfuerzos internacionales de solidaridad;
• Enfocar iniciativas de educación en quienes corren mayor riesgo de quedarse atrás, como personas en situación de crisis, grupos minoritarios, desplazados y personas con discapacidad;
• Dar un salto hacia sistemas progresistas que impartan educación de calidad para todos. Invertir en la alfabetización y la infraestructura digitales.

Con información de:Naciones Unidas, El País