Por Inés Saiz

Los jóvenes han tenido que readaptarse a las medidas implementadas tras el COVID-19 en todos los aspectos de su vida cotidiana. Se estima que alrededor del 70% de los estudiantes se han visto afectados por el cierre de sus escuelas y de acuerdo con la encuesta de las instituciones de educación y formación técnica y profesional (EFTP), la capacitación a distancia se ha vuelto la forma más común de impartir conocimiento.

El Día Mundial de las Habilidades de la Juventud se celebró este 15 de julio en un contexto distinto a todos los años anteriores. El mensaje principal este año fue transmitir la importancia de desarrollar a los jóvenes capacitados, a través de una serie de conferencias virtuales y un panel de discusión en línea organizado por las Misiones de Portugal y Sri Lanka ante las Naciones Unidas, junto a UNESCO, la OIT y la Oficina del Enviado del Secretario General para la Juventud.

Este día también fue ocasión para reconocer el desempleo en la juventud, uno de los problemas más grandes para los jóvenes de 15 a 24 años. Es igualmente especial este año por la crisis causada por COVID-19, lo cual ha hecho esta situación aún más grave.

En 2016 había 259 millones de jóvenes clasificados como ninis, jóvenes que no estudian ni trabajan, un número que aumentó a una cifra aproximada de 267 millones en 2019, y se proyecta que continúe subiendo a alrededor de 273 millones en 2021. Esto implica que se perderá el objetivo internacional de reducir la tasa de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben formación para 2020.

Este tema se ve directamente relacionado con el Objetivo 4 de la Agenda 2030, que tiene la siguiente meta: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. En general, es crucial la formación y enseñanza adecuada de los jóvenes para cumplir con todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Fuente: https://www.un.org/es/observances/world-youth-skills-day