Por Inés Saiz

La ciencia es la herramienta del ser humano para comprender el mundo que le rodea y  aplicar esos conocimientos en su beneficio. Los avances científicos nos permiten hallar soluciones a los nuevos desafíos económicos, sociales y medioambientales para construir un futuro sostenible. La ciencia tiene, además, un papel en la construcción de la paz al fomentar la cooperación internacional para alcanzar el desarrollo sostenible.

 

El Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo promueve que los ciudadanos estén informados sobre los avances científicos, creando sociedades más sostenibles, al tiempo que favorece la comprensión sobre la fragilidad del planeta en el que vivimos. Su propósito es renovar el compromiso, tanto a nivel nacional como internacional, en favor de la ciencia para la paz y el desarrollo, y hacer hincapié en el uso responsable de la ciencia para el beneficio de las sociedades, en particular, para la erradicación de la pobreza.

 

A lo largo del 2020, que ha presenciado la lucha a nivel mundial contra la pandemia de COVID-19, la UNESCO se ha esforzado por acercar la ciencia a la sociedad y reforzar las colaboraciones científicas internacionales que se necesitan de manera crítica para enfrentar esta emergencia sanitaria. En este sentido, el enfoque del Día Mundial de la Ciencia es «La ciencia para y con la sociedad para hacer frente a la pandemia global».

 

Acercar la ciencia a la sociedad es fundamental para que los individuos tengan los conocimientos necesarios y, de esta forma, puedan elegir sus opciones profesionales, personales y políticas. Además, sirve para atraer a los ciudadanos hacia el apasionante mundo de la investigación.