Por Inés Saiz
El Día Internacional de las Poblaciones Indígenas merece un enorme reconocimiento este año por la resiliencia que han demostrado frente a las nuevas condiciones de vida impuestas por el COVID-19. Por esta razón, el tema de 2020 es «COVID-19 y la resiliencia de los pueblos indígenas».

Los pueblos indígenas viven una realidad muy distinta a la sociedad de hoy en día, debido a una exclusión social a lo largo del tiempo por prejuicios raciales. Por ejemplo, el 47% de todas las personas indígenas que trabajan no tienen educación, frente al 17% de sus homólogos no indígenas, brecha que es aún mayor en el caso de las mujeres. Además, más del 86% de las personas indígenas de todo el mundo, en comparación con el 66% de sus homólogos no indígenas, trabajan en la economía informal.

Estas comunidades, por su fuerte conexión con la naturaleza, ya conocen bien el vínculo entre las pandemias y el calentamiento global. Desde hace tiempo, saben que la degradación ambiental es un indicador que propicia el surgimiento de nuevas enfermedades. Por esta razón, se debe apreciar su conocimiento para reducir la posibilidad de futuras pandemias.

Este día igualmente debe servir para mejorar las condiciones de salud que viven los pueblos indígenas. Por lo general, habitan en lugares con poca atención sanitaria, tasas significativamente más altas de enfermedades transmisibles y no transmisibles, falta de acceso a servicios esenciales, saneamiento y otras medidas preventivas clave, como agua limpia, jabón, desinfectante, etc. Además, si es que hay instalaciones médicas cercanas, son propensos a enfrentar distintas formas de discriminación y estigma.

Es indispensable apoyar a todas las comunidades indígenas en el mundo, y como mexicanos apoyar a las que hay en este territorio, en donde conforman el 7.1% de la población total.

Fuentes:
ONU

INEE