Por Liliana Padilla

 

Históricamente, el sector de las trabajadoras del hogar ha sido uno de los más vulnerables en Latinoamérica y el mundo, pero la pandemia por Covid-19 ha agudizado la precariedad de sus condiciones de trabajo, mientras que la informalidad ha dejado a muchas de ellas sin ingresos, aseguró Claire Hobden, Oficial Técnica de Trabajo Decente para trabajadoras del hogar de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

Si bien la mayoría de los gobiernos en Latinoamérica han legislado a favor de su protección –el Convenio 189 de la OIT que busca garantizar sus derechos ha sido ratificado por la mayoría de las naciones latinoamericanas, incluyendo a México– no se han creado los mecanismos para hacerlo cumplir.

 

De acuerdo con Marcelina Bautista, presidenta del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), muchas de las trabajadoras se han quedado desempleadas por la falta de voluntad de los gobiernos para aplicar las leyes existentes en materia de derechos laborales. Además, al no contar con contratos formales, no gozan de beneficios como el seguro de desempleo que otorgan algunos gobiernos en la región.

 

Por miedo a perder su trabajo, muchas deben salir de sus casas a pesar del confinamiento ordenado por los gobiernos, lo que las expone al contagio en un contexto en el que la mayoría de ellas no tiene acceso a cobertura de salud. Aunado a esto, al trabajar de planta, cientos de ellas trabajan jornadas más largas, a veces de lunes a domingo, y sin la posibilidad de visitar a sus familiares.

 

Ante la crisis actual, diversos expertos han hablado sobre los beneficios de una renta básica universal, si bien Argentina es hasta ahora el único país en Latinoamérica que ha puesto en marcha un Ingreso Familiar de Emergencia para afrontar la pandemia; una prestación monetaria excepcional de apoyo a los grupos más vulnerables, que incluye a las trabajadoras del hogar.

 

Campañas ciudadanas de apoyo a las trabajadoras

 

La  campaña #CuidaAQuienTeCuida, impulsada por el cineasta Alfonso Cuarón y CACEH, busca concientizar sobre la situación de las trabajadoras del hogar ante la pandemia y sobre la responsabilidad de los empleadores de pagar sus salarios en este momento de incertidumbre, así como el respeto que merece su labor central para nuestra sociedad y economía.

 

En tanto, la iniciativa Alivio Solidario invita a la ciudadanía a hacer donativos económicos para trabajadoras del hogar que han perdido su empleo por la emergencia sanitaria, entregándoles un apoyo 2 mil pesos al mes durante 3 meses. Las donaciones se pueden realizar a través del sitio web www.aliviosolidario.mx o a la cuenta bancaria de CACEH, y no hay un monto mínimo para donar.  La iniciativa ha logrado obtener el apoyo del  Grupo de Trabajo Plural por la Igualdad Sustantiva de la Cámara de Diputados, como informó la semana pasada la presidenta Laura Angélica Rojas Hernández, quien ha invitado a las y los diputados a sumarse a la colecta, si bien, todavía no se alcanza la suma para apoyar a todas las trabajadoras que se han inscrito a la plataforma.

 

Cifras del trabajo del hogar:

  • En América Latina 18 millones de personas, en su mayoría mujeres, trabajan realizando labores en el hogar, 71% de ellas sin un contrato formal (OIT);
  • En México, se estima que 3 millones de personas se dedican al trabajo del hogar (INEGI, 2018), pero solo el 1% tiene acceso a seguridad social;
  • Costa Rica y Nicaragua son los únicos países de Centroamérica que han ratificado el convenio 189 de la OIT;
  • En Honduras existen aproximadamente 139,000 trabajadoras del hogar cuyo sueldo no supera los $150 USD El código laboral de este país establece jornadas de hasta 14 horas, sin descanso semanal ni vacaciones (Fuente: Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras);
  • En Colombia, se estima que hasta un 90% de las 700 mil trabajadoras del hogar censadas se ha quedado sin trabajo a causa del Covid-19 (Fuente: Escuela Nacional Sindical, Colombia).

 

Con información de: BBC Mundo y Cámara de Diputados.