Es casi imposible aplicar medidas de prevención, sanitarias y de sana distancia para las cerca de 200 mil personas internas en las cárceles del país, pues en muchas de las 400 que hay existe sobrepoblación y hacinamiento.

Donde hay áreas médicas, no tienen los equipos necesarios para atender a posibles contagiados. Por eso es importante que los gobiernos destinen recursos para equipar los centros penitenciarios con los materiales necesarios para combatir la pandemia.

La sociedad también puede aportar guantes, cobre bocas, jabón y desinfectantes.