El parlamento escocés aprobó pasado martes una iniciativa para que los productos sanitarios sean gratuitos para todas las mujeres, convirtiéndose en la primera nación en el mundo en hacerlo. Con esta legislación, tampones y toallas sanitarias estarían disponibles en lugares públicos designados. Se estima que la iniciativa tendría un costo anual de 24.1 millones de libras para el gobierno escocés.

 

El Proyecto de Ley de Productos Menstruales de Escocia fue aprobado en su primera etapa con 112 votos a favor, ninguno en contra y una abstención. Ahora pasará a la segunda etapa, donde los miembros del parlamento escocés podrán proponer enmiendas.

 

Monica Lennon, congresista al frente del proyecto de ley, aseguró que ésta ley es un «hito en la normalización de la menstruación en Escocia, y envía un mensaje claro de la seriedad con la que el parlamento se toma la igualdad de género».

 

En 2018, Escocia se convirtió en el primer país del mundo en proporcionar productos sanitarios gratuitos en escuelas, colegios y universidades.

 

¿Qué es la pobreza menstrual?

Se habla de pobreza menstrual cuando las niñas y mujeres no tienen acceso a productos menstruales, a espacios higiénicos y seguros en donde usarlos, y cuando la menstruación es vista como un estigma o un acto vergonzoso.

 

En muchas regiones del mundo, las mujeres que menstrúan son consideradas impuras y son excluidas de sus hogares durante sus ciclos. Ellas a menudo usan trapos, periódicos, calcetines viejos o esponjas, lo que las expone a graves infecciones y problemas de salud reproductiva. La vergüenza menstrual desempodera a las mujeres, haciendo que se sientan avergonzadas por un proceso biológico normal.

 

De acuerdo con UNICEF, satisfacer las necesidades de higiene de todas las adolescentes es un tema fundamental de derechos humanos, dignidad y salud pública.

 

Datos clave:

  • Más de 800 millones de mujeres menstrúan diariamente.
  • A nivel mundial, 3 millones de personas viven sin servicios básicos de saneamiento; mientras que en los países en desarrollo, solo 27% de las personas tienen instalaciones adecuadas para lavarse las manos en sus hogares, según datos de UNICEF.
  • En la India, se calcula que 322 millones de mujeres sufren pobreza menstrual y solo el 12% de las mujeres tienen acceso a productos sanitarios.
  • 20% de las niñas en Ghana, Etiopía o Sierra Leona, no acuden al colegio durante su menstruación; en Nepal o Afganistán este porcentaje es el 30%; mientras que en Kenia y Senegal alcanza el 45%. El absentismo escolar aumenta el riesgo de matrimonios y embarazos prematuros.

 

La copa menstrual, una solución para erradicar la pobreza menstrual:

  • Es un producto reutilizable –que dura entre 7 y 10 años– seguro y su gran capacidad permite un uso de hasta 12 horas, lo que facilita la higiene en zonas sin lavabos.
  • No solo contamina menos al ser un producto reutilizable, sino es ideal para países en los que prevalece la pobreza menstrual, los cuales no cuentan con una correcta gestión de residuos.
  • Ayuda a reducir el absentismo escolar y laboral.

 

 

Con información de: World Economic Forum, The Guardian, y Global Citizen