De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, las ciudades consumen más de dos tercios de la energía que se produce en el mundo y generan más del 70% de las emisiones de dióxido de carbono, pero también aportan más del 80% del producto interno bruto global y son centros de educación y emprendimiento.

Si bien los espacios urbanos ocupan únicamente 4% de la superficie terrestre, estos albergan a más de la mitad de la población mundial. Se estima que para el año 2050 haya al menos 9,100 millones de habitantesen el planeta, y que el 70% de ellos viva en zonas urbanas. En México, el 80% de la poblaciónvive en ciudades y zonas metropolitanas, lo que lo convierte en el segundo país latinoamericano con mayores concentraciones humanas.

Desde el año 1934 y por iniciativa del ingeniero urbanista argentino Carlos Maria della Paolera, elDía Mundial del Urbanismo se celebra cada 8 de noviembre en más de 30 países y  es una oportunidad para analizar la planificación desde una perspectiva global, apelando a la conciencia de los ciudadanos y de las autoridades públicas sobre el impacto ambiental de ciudades y territorios.

De acuerdo con la científica experta en sustentabilidad Simone Sandholz, existen los siguientes cinco aspectos fundamentales para desarrollar ciudades más sostenibles y resilientes:

  • Los sistemas de transporte urbano deben ser sostenibles: esto puede incluir dar prioridad a las bicicletas sobre los automóviles, introducir autobuses de tránsito rápido (BRT) con rutas específicas y teleféricos como parte de los sistemas de transporte público, a fin de vincular comunidades urbanas montañosas y de bajos ingresos a las ciudades.
  • Las soluciones naturales de adaptación al cambio climático también funcionan para las ciudades: un ejemplo son las azoteas, terrazas y espacios verdes, los cuales pueden ayudar a gestionar el agua de lluvia y mejorar el clima urbano. China introdujo el concepto de «ciudades esponja», que cuentan con espacios abiertos que absorben el agua de las inundaciones y previenen desastres de maneras ecológica.
  • Las redes comunitarias pueden apoyar la resiliencia ante desastres urbanos: si bien los códigos de construcción y la planificación del uso de la tierra son fundamentales para reducir el riesgo de desastres, los vínculos sociales y las redes comunitarias toman un papel cada vez mayor. Por ejemplo, al desarrollar soluciones para apoyar a adultos mayores durante las olas de calor, encontrar ayuda en la comunidad es tan importante como la infraestructura.
  • Las soluciones inteligentes pueden mejorar los medios de vida urbanos: las tecnologías digitales, como el dinero móvil, pueden aumentar el acceso a servicios básicos para las poblaciones de menores ingresos, además de que facilitan las transferencias entre zonas urbanas y rurales y son particularmente útiles para los hogares encabezados por mujeres.
  • Ciudades, países y organismos internacionales deben colaborar:como, por ejemplo durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, que estuvo enfocada en el desarrollo urbano sostenible y en la adopción de la «Nueva Agenda Urbana». Si bien buenas ideas se están aplicando en diferentes ciudades del mundo, este tipo de colaboraciones son las que permitan lograr cambios a nivel global.

Con información de: ArchDaily, CIC Construccióny Naciones Unidas.