Hambre Cero es el segundo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por los líderes mundiales en el seno de la ONU para el año 2030.

Hambre cero significa tener suficientes alimentos nutritivos para todos, en todas partes.

Pero esta fecha es motivo para pensar, además, en la forma en que nos alimentamos. Se trata de concientizar también sobre desnutrición y pobreza, además de otros factores que hoy afectan a la población mundial: el sobrepeso y la obesidad.

De acuerdo con la FAO, la manera en que hoy se producen, suministran y consumen alimentos, debe cambiar, pues desde la granja hasta el plato, los sistemas alimentarios han privilegiado la producción de cultivos básicos de rendimiento elevado.

Esto quiere decir que solo nueve especies de plantas representan dos terceras partes de la producción total de cultivos, a pensar de que se han cultivado más de seis mil especies para obtener alimentos en toda la historia. Tan solo el trigo el maíz y el arroz representan la mitad del suministro de energía alimentaria.

Este es uno de los efectos de la globalización. La dieta ha cambiado de platos de temporada elaborados principalmente con base en plantas y ricos en fibra, a dietas llenas de calorías, almidones refinados, azúcar, grasas, sal y consumo excesivo de carne.

  • 820 millones de personas en el mundo sufren hambre.
  • La malnutrición afecta a una de cada tres personas. Puede tomar la forma de carencias de vitaminas y minerales, retraso del crecimiento, sobrepeso y obesidad.

Más información: http://www.fao.org/3/ca5162es/ca5162es.pdf