El pasado lunes 9 de diciembre se conmemoró el Día Internacional contra la Corrupción, fecha establecida por Naciones Unidas desde 2003 para sensibilizar acerca de la corrupción, un delito grave que frena el desarrollo económico y social de las sociedades, socava el estado de derecho y fomenta otros delitos, como el tráfico de personas, drogas y armas.

De acuerdo con cifras de la ONU, cada año mil millones de dólares son pagados en sobornos; y alrededor de 2.6 mil millones de dólares son robados cada año mediante actos de corrupción, lo que equivale a más del 5% del PIB mundial. Además, la organización calcula que en los países en desarrollo se pierde, como consecuencia de la corrupción, una cantidad de dinero diez veces mayor que la dedicada a la asistencia.

En el marco de esta conmemoración, el Secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró en su mensaje que la corrupción es un mal que “amenaza el bienestar de nuestras sociedades, el futuro de nuestros hijos y la salud de nuestro planeta”, ya que “desvían recursos esenciales de escuelas, hospitales e infraestructura para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, ratificada por casi todos los países del mundo, brinda los medios para fortalecer el compromiso de abordar esta cuestión, recordó. A finales de este mes de diciembre, los gobiernos de varios países se reunirán en Abu Dhabi para revisar los avances de la primera Sesión Especial de la Asamblea General sobre la lucha contra la corrupción, que se celebrará en 2021.

Medir la corrupción

Desde 1995, la organización no gubernamental Transparencia Internacional de lucha contra la corrupción genera el Índice de percepción de la corrupción, el cual mide los niveles de percepción de corrupción en el sector público de un país. Con base en un índice compuesto por diversas encuestas a expertos y empresas, se genera una escala que va de cero (muy corrupto) a cien (con ausencia de corrupción). El índice más reciente corresponde a 2018 y coloca a Somalia como el país con mayor corrupción, al alcanzar únicamente 10 puntos y ubicarse en el puesto 180. México obtuvo una calificación de 28, lo que lo ubica en el puesto 138 y entre los 50 países más corruptos en el mundo, así como el país más corrupto de los 34 estados que conforman la OCDE. Lo más preocupante es que nuestro país ha ido bajando un punto de calificación cada año desde 2015.

¿Cómo actuar contra la corrupción?

Se piensa frecuentemente que la corrupción es un modo de vida impregnado en la cultura de los países, pero cada individuo, comunidad y sociedad pueden combatirla. La campaña Unidos contra la corrupción (United Against Corruption), lanzada en el marco de este Día, busca motivar a personas de todo el mundo a que continúen trabajando en encontrar soluciones innovadoras para ganar la batalla contra la corrupción y garantizar que recursos valiosos sirvan a los pueblos del mundo.

A continuación algunas acciones básicas que pueden implementarse a nivel individual y comunitario así como en oficinas gubernamentales y del sector privado:

  • Concientizar al público, los medios y el gobierno sobre los costos de la corrupción para servicios clave como la salud o la educación;
  • Involucrar a los jóvenes de tu país sobre qué es el comportamiento ético, qué es la corrupción y cómo combatirla;
  • Notificar cualquier incidente de corrupción;
  • Crear un ambiente donde prevalezca el estado de derecho;
  • Negarse a participar en cualquier actividad que no sea legal y transparente;
  • Fomentar la aplicación de prácticas de tolerancia cero hacia la corrupción.

Con información de: Aristegui Noticias, Transparencia Internacional y Naciones Unidas.