Por Liliana Padilla

Las Secretarías de Cultura y Relaciones Exteriores del Gobierno de México y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) presentaron ayer el texto final de la Declaración de Los Pinos (Chapoltepek), que establece estrategias para desarrollar el futuro Plan de acción mundial para el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).

Esta iniciativa surgió durante el evento “Construyendo un Decenio de Acciones para las Lenguas Indígenas”, organizado por el Gobierno de México y la Unesco en febrero pasado. Algunos de sus principales objetivos son la integración de las lenguas indígenas en los mecanismos de desarrollo sostenible; el acceso a la justicia y a los servicios públicos en lenguas indígenas; el apoyo a los pueblos en la salvaguardia de su patrimonio inmaterial; la creación de un entorno propicio para el desarrollo de empresas indígenas; igualdad de oportunidades de empleo; así como la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, entre otros. La Declaración también solicita la creación de fondos para estos fines y pide que estos sean asignados de manera adecuada.

Además, establece un marco de orientación mundial, regional y nacional para la efectiva aplicación de estas regulaciones y un calendario de objetivos dividido en cinco etapas:
1) Transición (2020-2021): preparativos del Decenio, movilización y consolidación de recursos necesarios y elaboración de un plano nacional
2) Ampliación (2022-2025): aplicación del plan de acción mundial mediante un mecanismo financiero establecido de múltiples donantes, actividades emblemáticas y asociaciones.
3) Examen de mitad de periodo (2025-2027): determinar nuevas oportunidades y abordar problemas existentes
4) Posicionamiento estratégico (2027-2030): posicionar a las lenguas indígenas dentro del nuevo marco estratégico mundial
5) Incorporación (2031-2031): incorporación de las lenguas indígenas al nuevo marco estratégico mundial para el desarrollo.
Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura, reafirmó el compromiso de la actual administración porque “no haya ni una lengua menos, ni un hablante menos”; mientras que el subdirector de Comunicación de la UNESCO, Moez Chakchouk, recalcó la necesidad urgente de “llamar la atención sobre la pérdida crítica de lenguas indígenas; para preservarlas, revitalizarlas y promoverlas; y tomar medidas tanto a nivel nacional como internacional”.

Yalitza Aparicio, embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para los pueblos indígenas, aseguró que “está en nuestras manos evitar que la pérdida de lenguas indígenas en el mundo sea más grave, ya que a través de ellas podemos perder riquezas esenciales”.

Datos clave de las lenguas indígenas de México:
• En México existen 68 lenguas con 364 variantes pertenecientes a 11 familias, de las cuales, el 60% está en riesgo de desaparecer.
• 179 de ellas cuentan con menos de 1,000 hablantes
• 72 variantes tienen un riesgo medio; 43 un riesgo alto; y 64 un riesgo muy alto de desaparición (menos del 10% de los hablantes de entre 5 y 14 años y en menos de 20 localidades del país).
• Entre esta última categoría se encuentran el maya awakateko, el maya tuzanteco, el mixe-zoque ayapaneco, el oto-mangue ixcateco y el maya ixil nabajeño.
Fuentes: Inali y Encuesta Intercensal 2015 (INEGI)

Con información de: Línea de Contraste, El Economista y Gobierno de México.